Malcriado no es para cualquiera. Es para espíritus indomables y audaces, para quienes se atreven a vivir bajo sus propias reglas.
Elaborado artesanalmente con 34 botánicos seleccionados: enebro, especias, hierbas y cítricos conviven en un equilibrio perfecto que desafía los estándares y despierta los sentidos.
Cada botella es un manifiesto: de sabor, de libertad, de carácter.
15 medallas en las competencias de destilados más exigentes del mundo. Miami, Nueva York, Londres, Berlín, Bruselas, Los Ángeles.
Con rodaja de limón y una rama de romero. El clásico, malcriado.
Amargo, elegante y directo. Para quienes no piden permiso.
Secura equilibrada y perfil botánico intenso. Pura sofisticación.
Cítrico, fresco y provocador. Como debe ser.